Del otro lado de la ciudad | Chiméne Denneulin.
Un país arquetipo
Las ciudades del mundo moderno ya son sobredimensionadas, y las del futuro cercano lo serán aun más. Paul Virilio, urbanista y novelista francés, nacido en 1932 en París, y autor de “La universidad del desastre”, predice mutaciones extraordinarias respecto al desplazamiento de poblaciones y por consecuente respecto al desarrollo urbano; su mirada, bastante pesimista, recomienda que “es la era de la circulación habitable que empieza con esa deslocalización trans-política cuestionando la geopolítica de la población de la era de la globalización”.
La ciudad de México, con una población de aproximadamente 20 millones de habitantes, es la tercera ciudad más grande del mundo. Es un país en el que el desarrollo no deja de avanzar para hacer de México la octava potencia económica del mundo. Mientras que miles de campesinos han sido desposeídos por las mismas razones de desarrollo de infraestructuras urbanas (construcción de presas, puertos, aeropuertos, autopistas, sistema de luz) y van a ir aumentando los niveles de los “sin patria” de los países del hemisferio sur. Movilizaciones, ocupaciones, rebeldías, negociaciones, subrayan las tensiones que van empezando entre los urbanos nómadas hechos sedentarios y los campesinos sin tierra hechos nómadas.
De la misma manera, el gran vecino sigue atrayendo y aspirando cada vez más (un millón de migrantes cruza ilegalmente la frontera cada año), poblaciones lúcidas sobre la diferencia de desarrollo económico con EUA, lo que implicó la decisión desafortunada y vergonzosa, pero no única en el mundo, de erigir un muro de 1200 km de largo.
El documento vs la forma
Mi trabajo fotográfico consistió durante varios años en poner de realce los espacios intermediarios entre la ciudad y el campo. Luego me interesé por la generación arquetipo situada entre el periodo de la infancia y el de la edad adulta: la adolescencia, edad entre juego y proyecto.
Por fin, me di cuenta de lo que hacía el interés del trabajo plástico, la recurrencia de las estampas: los retratos, los objetos, lo concreto entre otras materias, los textos, los monocromos. Lo que hizo cambiar mi trabajo fotográfico del campo del documental (sociológico, político) al campo que me interesa como artista plástico, el campo de la forma. Sin embargo, es evidente que uno no abandona el otro, sino que se trata de trabajar la articulación entre los dos. O para resumir: ¿Cómo hacer algo lindo con lo político? O ¿Cómo insertar un discurso político en un trabajo esencialmente formal?
Esta pregunta se hizo de manera crucial durante la Documenta 11, por Okwui Enwezor, quien trataba de definir el arte en un mundo post colonialista globalmente interconectado. En la actual Bienal de Lyon “El espectáculo de lo cotidiano”, debaten este tema de una manera más o menos hábil, ya que justamente las respuestas dadas por Hou Hanru son a menudo artificialmente políticas. Es el sentido de mi proyecto hoy, que se fue construyendo desde mis primeros años en lo real, es decir desde mi salida del taller de escultor, en 1997. Empecé a fotografiar las afueras de Valencia, Francia, y descubrí o volví a descubrir las ciudades de Chicago, Dakar, Bamako, San Francisco, Ramallah. Todas tienen peculiaridades que traté de identificar en acuerdo con mi trabajo de escultora. Mis futuros proyectos incluyen las ciudades de Lagos, Johannesburgo, Calcuta.
Las estampas de la ciudad-mundo
México es un país del sur, ubicado en el hemisferio norte, pegado a la primera potencia del mundo del siglo XX y sin duda del siglo XXI, y constituye un ejemplo notable de lo que producirá “el otro lado de la ciudad”, según la hipótesis de Paul Virilio, “La ciudad mundo o omnipolis dónde el sedentario está en todos los lugares como en su casa y el nómada sin hogar”.
Lo que me gustaría desarrollar en México es por un lado, la continuidad de mi trabajo actual sobre esta articulación documento/forma de la que hablaba antes. Con soluciones inspiradas por el trabajo de los americanos conceptualistas y minimalistas (Sol Lewitt, Lawrence Wienze, Carl Andre), de algunos fotógrafos de la Escuela de Vancouver (Ken Lum, Ian Wallace) y sobre todo evitando la estetización simplemente gráfica de las imágenes, quiero hacer propuestas fotográficas muy contemporáneas, ya que no se trata de hablar únicamente de la fotografía y del tema de la imagen en una sociedad globalizada, en mutación muy rápida y sometida a la imagen y a la mirada.
Para mí, se tratará de acercarme a los temas de mi predilección, de los que hablaba antes: las formas de la escultura urbana, las poblaciones “intermediarias” a menudo victimas de los desarrollos y de las reformas tecnocráticas, pero también los objetos relacionados con mi cultura artística: textos, monocromos, objetos.
Voy a utilizar la técnica de la fotografía digital, en principio en blanco y negro, y con un formato vertical –por razones de homogeneidad– y luego las fotografías finales se exhibirán con imágenes de bastante gran formato reveladas sobre papel o tela, enmarcadas o no necesariamente. |